lunes, 26 de diciembre de 2011

~Susurros del silencio

Whispers of silence

Susurros del silencio

A veces el silencio es nuestra mejor respuesta

Hacía calor en aquel concurrido lugar, el suficiente como para hacer mi frente sudar… Sin embargo todo mi cuerpo temblaba, ¿Sería del nerviosismo?

Suspire.

No sabía como detener esos escalofríos que me recorrían todo el cuerpo.

Abracé como pude mis piernas, y escondí mi cabeza entre ellas. Tenía miedo, no dejaba de oír esas voces en la habitación contigua. Me aterraba salir. Después de que mi madre me llamara, decidí ocultarme en el baúl, donde guardaba mis peluches. Tuve que sacar, algunos claro, para que nadie notara que estaba dentro.

Los minutos pasaron a mí alrededor, y el aire empezaba a fallarme, estaba hiperventilando. Mi corazón bombeaba sangre con fuerza sobre mi pecho, hasta llegar a dolerme. Necesitaba aire, o moriría asfixiada.

Abrí lentamente el baúl, y el fresco aire me lleno los pulmones. Apenas era una pequeña abertura, pero bastaba.

¡No hay nada! —escuche la voz de un hombre, muy cerca de mi habitación.

¿Ni siquiera la escuincla? —preguntó otra voz.

¡Aquí no hay nadie! ¡Seguro Melanie le aviso!

¡Mierda! —grito el hombre que me llamo “escuincla” —Será mejor que nos larguemos Otto, al jefe se le ocurrirá otra forma de encontrar esa información.

¿Y que pasa con la niña? —preguntó el tal Otto.

Tendremos que encontrarla, ella es la llave para encontrar esa información.

Tragué saliva con dificultad, y me paralice. ¡¿De que demonios hablaban?! ¡¿Qué información?!

Escuche las pisadas de los hombres, bajando precipitadamente las escaleras. Por fin. Y después la puerta cerrarse de un golpe. Estaba segura ahora.

Abrí el baúl respirando profundamente el aire fresco, sin embargo algo en el ambiente me hizo toser.

¿Pero que…?

No tuve tiempo de hablar de más, en la parte superior, una nebulosa grisácea abarcaba toda mi habitación.

Fuego.

Salí del baúl rápidamente, sin darle tiempo a mis músculos que se quejaran por mi postura anterior. Tome la pulsera de metal, con un dije de una estrella, que mis padres me habían obsequiado hace unos días, y salí de mi habitación hecha una furia.

Baje las escaleras velozmente, mientras cubría mi boca con la manga de mi suéter, y me dirigía al núcleo del fuego.

¡Demonios! ¡La sala esta ardiendo! Debo salir de aquí de inmediato, antes de que el fuego llegue a la cocina y…

Y mi cuerpo fue expulsado hacia atrás por una gama de calor.

¡_________! —escuché una dulce voz, haciendo eco en mi cabeza.

Y lo último que vi, fue un par de ojos celestes.



Una chica que lo tenía todo y a la vez nada. ________ a sus dieciséis años de edad tenía una vida llena de lujos, y comodidades. La típica chica, popular en su colegio, extrovertida, divertida, egocéntrica y hermosa. Su destino da un giro cuando sus padres mueren y tiene que lidiar con un completo desconocido, que detesta: Zachary Efron, un “supuesto” amigo de sus padres. El dolor la abruma y el silencio, es su único aliado para sobrevivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario